Isabel Preysler y Vargas Llosa en las Ventas


1©Pipe Yale

Mario Vargas Llosa, “¡Torero!”

La muchedumbre enardecida aclamaba al escritor y a su novia

 

Mario Vargas Llosa se declara un amante de la fiesta nacional, vamos de los toros, de las corridas, de…. El escritor y Premio Nobel de Literatura 2010, acudía muy chulo él, llevando del brazo con mucho garbo a su novia, la muy rejuvenecida Isabel Preysler. La filipina parece tener un pacto con el diablo para no envejecer y muestra un aspecto increíble. Vargas Llosa también, va a ser cierto eso de que el amor rejuvenece. La prueba la tenemos en el reportaje que les ofrecemos de los enamorados en su visita a la Plaza de Toros de Las Ventas. Mario Vargas  Llosa, peruano muy aficionado a los toros, no podía perderse la corrida de su compatriota el diestro Andrés Roca Rey. Roca Rey el año pasado salía por la puerta grande de la Monumental de Las Ventas, además es muy seguido por muchos millonarios, no solo de Perú, si no, del resto del mundo. Roca Rey es un torero que gusta a la elite. La presencia de Mario Vargas Llosa en la plaza del brazo de su guapa novia Isabel Preysler levanto el entusiasmo del respetable, algunos medios  han indicado que incluso pitos, pero lo que si  es cierto es que no dejaron indiferente a nadie allí. Isabel Preysler de (65 años, 18 de febrero, 1951) estaba impresionante del brazo de su galán (80 años, 28 de marzo, 1936). Isabel vestía impecable, como es habitual en ella, conjunto de pantalón y suéter de color blanco. El maquillaje de la reina de la Prensa Rosa resultaba perfecto, realzando aun más su belleza legendaria que ha hecho que muchos hombres se hayan prendado de ella. Tan amable como siempre y sin perder la compostura, Isabel Preysler abandonaba la plaza aferrada al brazo de su paladín. El numeroso publico que abarrotaba Las Ventas enseguida rodeo a la pareja y a punto estuvo de engullirla. Todos querían el dichoso selfie. Ambos  aguantaban el trance obligados a dejarse robar las fotos con los desconocidos que inquirían a la pareja. La cara de susto en Isabel era mas que evidente, Mario un hombre más bragado en hacer frente a multitudes, impartía serenidad a la escena. Pero el miedo rondaba por allí, y mucho. A punto estuvo de surgir la tragedia. Lo curioso de todo es que al final ambos ni se despeinaron con tanto achuchón. La suerte ese día estaba de su parte.

©Pipe Yale

pipeyale@disparatesmagazine.com

2 ©Pipe Yale

A su llegada  a la Plaza y una vez concluida la corrida.

Dentivital: “Dentistas de confianza”

©Pipe Yale

destacada©Pipe Yale

©Pipe Yale

pipeyale@disparatesmagazine.com

Anúnciate con nosotros consulta tarifas:

publicidad@disparatesmagazine.com

Si te interesa comprar nuestro material o contratar nuestros servicios fotográficos :

administracion@disparatesmagazine.com

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *